La Revista de Las Familias de Los Cabos

Tips para tener hijos felices

Tips para tener hijos felices

La salud, la seguridad, el bienestar educativo y económico, la relación familiar y la diversión, son factores importantes para la felicidad de un niño, pero no la garantizan. ¿Cuántas veces hemos conocido a una persona que teniéndolo todo no es feliz? Vale la pena reflexionar sobre ello.

Como padres, debemos tener la determinación de no delegar la felicidad de nuestros hijos a alguien más o a algo más, es decir, hay que hacerse cargo y tener siempre la pregunta por su felicidad en la retina y en el centro las emociones. Y para ello, hay que tomar en cuenta los siguientes aspectos:

  • 1.  El entorno material, la calidad de los juguetes y la complejidad de los paseos tienen muy poco que ver con la felicidad de un niño. Antes bien, saberse amados y contar con el tiempo de mamá y papá, les hace valorarse a sí mismos.
  • 2.  Siempre que des una indicación a tus hijos, da por hecho que te obedecerán y es lo único que cabe esperar. Demuestra tu autoridad con respeto y consideración, y sé constante en tu forma de educar. Para que un niño pueda sentirse seguro y protegido, es esencial que sus padres tengan autoridad, que sean decididos, y que sientan que pueden contar con ellos. En pocas palabras, que detecten el poder y lo reconozcan en sus padres. ¡Qué mejor guía!
  • 3.  Asegura la participación de tus hijos en la familia de la única manera en que ellos lo pueden hacer: ayudando en la casa. Al convertirlos en miembros responsables de la familia, hazlos también responsables de su propia conducta. Por ejemplo, deja de atarle las agujetas de los zapatos, deja de evitar que se caigan de narices. Dales la oportunidad de aprender una vez que ya les has enseñado.
  • 4.  Administra a tus hijos dosis regulares y realistas de Vitamina NO para que conozcan los límites en comportamientos adecuados y no adecuados. Cuando lo hagas y ellos se tiren al suelo gritando y pataleando, felicítate por cumplir bien tu tarea de padre o madre. Recuerda que al experimentar suficiente frustración durante la infancia, el niño se prepara para enfrentar la realidad de la vida adulta y además, va desarrollando una cierta tolerancia a las frustraciones. Esa tolerancia tiene como resultado la perseverancia, que es el ingrediente esencial para tener éxito en la vida. No pienses que tu obligación es hacer que tu hijo siempre esté contento: no es así. Tu obligación básica es equiparlo con las habilidades que necesitará para buscar con éxito la felicidad por sí mismo.
  • 5.  Asegúrate, por medio del ejemplo, que tus hijos tengan los valores y principios necesarios para formarse como seres humanos útiles y valiosos. Pon en práctica el respecto, el amor, la generosidad, la justicia, la responsabilidad, la honestidad, la unión familiar, el compañerismo, la lealtad, el trabajo en equipo, la ayuda a otros, la obediencia a los padres, la expresión de los sentimientos, la alegría, la salud, la espiritualidad y muchos valores más que se aprenden en la familia. Si ven que tú practicas todo aquello que enseñas, tienes la educación garantizada; si no tienen un buen ejemplo contigo, de nada servirá cualquier esfuerzo.
  • 6.  En lo que se refiere a juguetes, menos es más. Recuerda que cuando un niño o adolescente nos dice que está aburrido, lo que en realidad nos está diciendo es que le hemos dado demasiadas cosas, demasiado pronto, y no tiene idea de qué hacer.
  • 7. En este mundo tan inundado de tecnología, brinda a tus hijos la hermosa oportunidad de crecer sin que los distraiga la televisión, los video-juegos o el Internet. Limita el uso de la tecnología a las obligaciones escolares y a un uso provechoso con tiempo limitado supervisado por ti. Cuando un niño mira televisión o el Internet, lo preocupante no es sólo el contenido de lo que ve y aprende, sino el hecho de que está sentado frente a una pantalla, pasivo, inmóvil, sin energía propia para pensar ni actuar.

Ama a tus hijos lo suficiente como para poner en práctica los puntos anteriores.