La Revista de Las Familias de Los Cabos

Preocupaciones más frecuentes de las mamás primerizas

Preocupaciones más frecuentes de las mamás primerizas

Cuando esperas un bebé por primera vez, es natural que tengas preocupaciones y dudas sobre el proceso, los cambios en tu cuerpo, lo que es bueno para ti y el bebé, la relación de pareja, y muchas otras cosas que pasan por tu mente de manera silenciosa. Nuestra primera recomendación es que disfrutes al máximo tu embarazo y lo vivas como una experiencia hermosa ¡porque lo es!.

A continuación te exponemos algunas de las dudas y nuestras sugerencias para que tengas mayor tranquilidad:

No quiero engordar. Tienes que cuidar lo que comes, no sólo para no engordar sino por tu salud y la de tu bebé. Si bien estás comiendo por dos, no estás comiendo para dos… no tienes que comer el doble sino comer más sano. Debes ingerir en promedio 300 calorías más, todas bien balanceadas y tomar más agua ya que estarás produciendo más sangre.

¿Qué puedo comer? Puedes comer casi de todo… hay algunas restricciones para evitar que te enfermes ya que todo lo que te haga daño a ti le puede hacer daño a tu bebé. No comas carne cruda ni productos lácteos sin pasteurizar y trata de cuidar la regla de las 2 horas: no comer alimentos que lleven más de dos horas fuera del refrigerador. Obviamente no fumes y cuida el consumo de alcohol.

No me siento embarazada. Tardarás un rato antes de que te caiga el veinte de que vas a ser mamá, no te preocupes es normal, sólo escucha a tu cuerpo y éste te dirá qué hacer.

No tengo ningún achaque. Hay mujeres que nunca sienten náuseas ni otros achaques típicos de las embarazadas, ojalá seas de esas… pero probablemente te sientas cansada y tengas náuseas de vez en cuando… piensa que los mareos fuertes y el cansancio desaparecen generalmente después de las doce semanas, aprovecha este tiempo para relajarte y consentirte.

¿Puedo tener relaciones? Primero que nada sigue las indicaciones de tu médico pero en términos generales, las relaciones sexuales son permitidas y recomendadas en cualquier época del embarazo siempre y cuando tú y tu pareja se sientan cómodos.

Voy a hacer mucho ejercicio. Piensa que tu cuerpo está sufriendo muchos cambios y que no lo quieres someter de golpe a un exceso de actividad física. Si tu vida diaria no incluía el ejercicio regular, es un gran momento para empezar. Si ya estabas haciéndolo, puedes continuar con moderación. Se recomienda ejercitarse por lo menos tres veces a la semana y de preferencia diario. Evita los ejercicios de alto impacto y aquellos en los que te puedas caer. Caminar o nadar están muy recomendados. Si consigues una clase de yoga o pilates para embarazadas, te servirá para relajarte y tonificar los músculos involucrados en el parto. Consulta a tu médico al respecto.

No quiero ser de las embarazadas quejosas. Recuerda que están sucediendo muchos cambios tanto en tu cuerpo como en tu vida… no te sientas mal si de repente estás de mal humor o si estás demasiado cansada para salir en la noche, escucha a tu cuerpo y relájate, recuerda que ésta es sólo una etapa y la tienes que disfrutar lo más posible.

No quiero cambiar nada en mi estilo de vida. A veces da miedo pasar a la siguiente etapa y por eso la naturaleza te da 9 largos meses para empezar a darte cuenta que tu vida ha cambiado para siempre. Es importante que platiquen en pareja sus miedos y sus expectativas y que busquen actividades que los unan, de manera que lleguen juntos a enfrentar la maravilla de ser padres. Si sabes escuchar a tu cuerpo, éste te irá guiando para hacer o dejar de hacer cosas que habitualmente hacías.

Me preocupa el dinero. Es normal que te preguntes si podrás con la responsabilidad de criar un hijo y si podrás mantenerlo. Piensa qué harán tú y tu pareja para crecer económicamente. Intenta no caer en la tentación del gran materialismo que rodea la llegada de un nuevo miembro. Tu bebé no necesitará el cuarto mejor decorado, ni la ropa carísima que sólo le quedará meses, ni la mejor carreola… si haces un presupuesto con tu pareja verán que los gastos que se aproximan son menores de lo que creían.

Veo a mi esposo agobiado. Recuerda que él también está pasando por un proceso de aceptación y que seguramente comparte tus miedos e inquietudes… si a eso le sumas que él además está preocupado por ti, creo que lo comprenderás mejor. Intenten platicar lo que sienten y dale tiempo y espacio para asimilar esta noticia tan especial.

No quiero que la gente se entere todavía. Eso depende totalmente de lo que ustedes decidan hacer… hay quienes prefieren dar la noticia a todo el mundo y quienes la van diciendo a sus seres más cercanos.

Todos me dan consejos, ya no se a quién hacerle caso. Te recomiendo que le hagas caso a tu médico y a tu sentido común… todos querrán acompañarte en este proceso tan especial, y la manera de hacerlo de mucha gente es diciéndote qué hacer. Entre más enterada estés mejor vas a poder lidiar con los “consejos” incómodos. Considera inscribirte a un curso de preparación para el parto que se distinga por defender los derechos de la mujer a dar a luz de forma normal y saludable, como es un curso Lamaze para el parto.

Me gustaría saber más. Hay mucha literatura hoy en día que hará que vivas tu embarazo, parto y maternidad con mayor conciencia de lo que está pasando y que te hará tener el control sobre decisiones importantes. Sólo recuerda tomar en cuenta la fuente, sobre todo si son artículos de internet. Insisto en la importancia de un curso de preparación, que los ayudará, a ti y a tu pareja, a involucrarse en esta increíble aventura de ser papás con herramientas basadas en evidencia científica.

No quiero hablar del parto por ahora. Es importante que vayas leyendo sobre este tema, de manera que puedas formarte una opinión natural y realista al respecto… reflexiona si ese terror que sientes tiene fundamentos o si más bien te estás dejando llevar por los comentarios de alguien que tuvo una mala experiencia.

No quiero dejar de trabajar pero las guarderías no son para mí. Tienes tiempo para evaluar tus opciones, platícalo con tu pareja y hagan un presupuesto familiar realista, pregúntense ¿qué tan importante es para ti quedarte con tu bebé? ¿Qué tantos privilegios económicos están dispuestos a sacrificar? Recuerda, entre más fundamentada esté tu decisión será más fácil aceptarla. La otra opción podría ser que buscaras un trabajo de medio tiempo o mejor aún, algo que pudieras hacer desde tu casa.

Frances Jackson Panza y Crianza 624 171 94 95

Bibliografía:
Lothian, J. & DeVries, C. (2005). The official Lamaze guide. Amis Debby, Jeanne Green (2007). Prepared Childbirth-
The Family Way
Food safety for moms-to-be. www.cfsan.fda.gov/pregnant/pregnant.html